
Izquierda Socialista de Jerez se ha planteado la conveniencia de que desde las instituciones públicas se financie, vía subvención, el llamado deporte profesional, y de forma muy concreta la vida de los clubes de futbol de la ciudad. En este orden, nuestro criterio como socialistas, aboga por la obligación como contrapartida de que éstos se vinculen a la institución ofreciendo de forma gratuita entrada a los colectivos marginados o en riesgo de marginación social, y muy concretamente a los parados y hombres y mujeres maltratados, separados o divorciados y con escasos recursos económico; y siempre de forma que la cuantía de esa subvención se corresponda con el volumen económico de la prestación social aportada por el club.
Viene esta reflexión al hilo porque, en la mañana del pasado viernes, día 13 de noviembre, el actual dirigente del club de futbol de nuestra ciudad, Jerez Industrial, arremetía contra la alcaldesa y la delegada de Deportes por lo que éste entendía como dilación en la subvención que, siempre según él, el Ayuntamiento se ha comprometido con el club de su propiedad, por importe de 400.000 euros, unas 66,4 millones de las antiguas pesetas, para que todos nos entendamos.
El supuesto dirigente futbolístico se permitía abrir boca con insultos sin cuento, fruto, con probabilidad, de su escasez de vocabulario, al tiempo que se jactaba de cómo él había sido capaz de arreglar lo que desde el Ayuntamiento no han logrado.
El tal, que habla de sí mismo en plural mayestático, lo que vuelve a dar prueba de hasta donde llega su educación, pretende para un club, que es de su propiedad y de una relevancia más que conocida para la ciudad, un apoyo a fondo perdido de 400000 euros, y ésto de un Ayuntamiento que difícilmente llega a cubrir las nóminas de sus empleados. A mayor abundancia de razones, su club, de su propiedad, se enfrenta a denuncias varias de sus jugadores, su cuerpo técnico y hasta sus directivos por falta de pago.
Desde Izquierda Socialista de Jerez estamos por apoyar sin fisuras el deporte base, no así -y en ningún caso- el deporte profesional, que funciona y debe funcionar como una sociedad mercantil, con pérdidas y con ganancias. Bastante es -entiende Izquierda Socialista de Jerez- que la ciudad y sus equipamientos deportivos de mayor entidad y coste, se entreguen a estos clubes sin que medie alquiler ni contribución económica al cambio.
No puede apoyarse a quien desea para su club entrar a concurso de acreedores, entendiendolo como “negocio en quiebra”. Si logra la pretendida subvención, sin contraprestación social fijada, sería de justicia que también se inyecte dinero público a las sociedades mercantiles productivas, para tranquilidad de quienes viven de ellas, trabajadores y empresarios, y porque éstas también fomentan a Jerez, a los jerezanos, y a su buen nombre.
Lamentables declaraciones del tal Ricardo
Salvemos al Xerez; echemos a su presidente